¿Cómo entrenar a un pastor alemán con un collar antiladridos?

Todos queremos que nuestros pastores alemanes se comporten bien sin ser demasiado duros y sin reprimir su personalidad. ¿ El collar antiladridos es la solución ideal?

Sin embargo, cada vez que se cae algo, suena el timbre de la puerta o recibes una llamada telefónica mientras tu teléfono no está en vibración, tu perro comienza lo que parece ser un soliloquio interminable de ladridos.

Después de muchos intentos de tratar de corregir este comportamiento, nada parece funcionar. Es posible que le hayan dicho que los collares antiladridos suelen ser una forma rápida y fácil de adiestrar a su perro. Pero eso deja la pregunta, ¿Cuál es la forma más segura y práctica de utilizar este collar?

El collar antiladridos puede reducir los ladridos en un 60% o más. Sin embargo, es fundamental que el adiestramiento se haga bien y de forma adecuada.

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Lo último que querría es un perro silencioso cuya personalidad se ha arruinado debido a un entrenamiento demasiado duro. La clave de este método de adiestramiento es la paciencia a la hora de corregir el comportamiento.

Si no ha probado otros métodos, asegúrese de darles una oportunidad antes de utilizar un collar de adiestramiento.

Sin embargo, si nada parece funcionar para su pastor alemán, un collar antiladridos puede ser una buena solución. Una opción de collar antiladridos que nos gusta es la de Pet Resolve.

¿Cómo se puede utilizar un collar antiladridos para adiestrar a su perro?

Lea atentamente los siguientes consejos y así podrá reducir los ladridos en un periodo de tiempo relativamente corto y sin afectar a la personalidad de su perro.

Para comenzar el adiestramiento, asegúrese de elegir la situación de “peor ladrido” de su perro. Es decir, el momento en que más ladra, ya sea cuando suena el timbre de la puerta, cuando usted entra en otra habitación o cuando vienen otras personas de visita.

Es fundamental identificar la situación para que su perro no piense que nunca puede ladrar.

Se recomienda tener a su pastor alemán con una correa mientras se entrena con el collar, ya que les dará una descarga, y usted quiere mantenerlos cerca para que pueda ayudarles rápidamente a calmarse.

Todos los consejos que se darán son aplicables para cualquier situación que desencadena el mal comportamiento de su perro o ladridos.

Para este artículo, utilizaremos el “timbre de la puerta” como situación de ejemplo, ya que es cuando la mayoría de los perros tienden a ladrar. (Admitámoslo, todos nos emocionamos un poco cuando suena el timbre de la puerta).

Primer paso

Asegúrese de que, antes de ponerle el collar, ha ajustado la configuración. La mayoría de los collares le permiten ajustar el nivel.

Esto es ideal porque no querrá empezar en una reunión que sea demasiado alta y corra el riesgo de dañar a su perro.

Adiestrarlos a un nivel muy alto hará que corrijas en exceso y potencialmente dañes la personalidad de tu perro.

Segundo paso

También debe asegurarse de que el perro no reconozca que es el collar el que le causa molestias.

Los perros son inteligentes. Si se dan cuenta de que es el collar el que les está causando molestias y no su comportamiento, entonces estás condenado.

Los perros que se dan cuenta del collar seguirán ladrando cuando se les quite el collar o cuando usted no esté presente.

Esto significa que no entenderá que no quiere que ladre en determinadas situaciones.

Para evitar que esto ocurra, haz que tu perro lleve el collar durante un par de horas mientras está apagado para que se acostumbre al collar.

Tercer paso

Cree la situación. Si el timbre de la puerta desencadena los ladridos extremos de su perro, recree esa situación. Después de dejarle el collar puesto durante un rato (y asegurándose de que su perro lleva la correa), toque el timbre.

Como el timbre es el desencadenante, su perro reaccionará como siempre. Sin embargo, tenga en cuenta que es la primera vez que lleva el collar, así que espere que se lleve un buen susto.

Incluso si el collar está en el nivel más bajo, prepárese para que su perro se asuste y se ponga nervioso.

Su reacción es más por miedo que por dolor. Por eso se recomienda llevarle con la correa, ya que puede calmarlo rápidamente y mantenerlo cerca.

Cuarto paso

Después de la primera introducción al collar, mueva el collar para que no haya vibraciones alrededor del cuello.

Asegúrese de calmar a su perro y tranquilizarlo. Puede pasearse durante unos 30 segundos y luego repetir el tercer paso, manteniendo el collar en el nivel más bajo. La segunda vez, su perro dudará.

Puede que ni siquiera ladre, lo que significa que entiende que el comportamiento le está causando malestar.

La impresión más fuerte de su perro en este entrenamiento con el collar será al principio, por lo que debe tomarse su tiempo y seguir bien estos pasos.

Puede repetir los pasos del dos al cuatro unas cuantas veces, pero normalmente, después de haberlo hecho no más de tres veces, lo más probable es que su perro lo entienda.

Al día siguiente puede vigilar al perro sin el collar para ver cómo reacciona. Sin embargo, después del primer día, es posible que ya tenga mucho éxito.

Siempre que haya dejado claro que un comportamiento concreto merece una descarga y no el collar, puede estar seguro de que el buen comportamiento se mantendrá.

Asegúrese de recompensar a su perro. Una vez que su perro haya dejado de ladrar al timbre y corra hacia él en silencio, recompénselo. Esto reforzará el adiestramiento.

Después de 5-6 semanas de entrenamiento constante, probablemente ya no necesitará el collar antiladridos. Bien. Sin embargo, si los ladridos vuelven a aparecer después de unas semanas, no te preocupes. Puedes volver a ponerle el collar y entrenarlo de nuevo.

Piense en este entrenamiento como un simple recordatorio para su perro de que ese comportamiento no es aceptable.

Con el tiempo, puede conseguir que su perro deje de ladrar a cosas que no quiere o de comportarse de forma no deseada sin destruir su personalidad.

Utiliza el collar con prudencia. Recuerde que los perros son nuestros compañeros, así que cuando los entrene, no sea excesivamente duro o malo. La paciencia es la clave.

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